La columna festivalera – Por Jericles


¡Ahijuna que viene polémico y agresivo este año el Festival de Doma de Jesús María! Caballos que atacan a los jinetes, jinetes que agreden a los pingos… algunos folkloristas que torturan los oídos…los protectores de animales que boicotean el Festival…Y los vendedores de choripán que atacan el bolsillo del turista… ¡Parece ser una cosa de todos contra todos!
Y para completar el panorama, en Jesús María hay demasiado turista de clase media fastidiado… ¡Demasiados! Es que muchos de ellos en sus vacaciones querían ir a bucear a Cancún, ir de compras a Miami o avergonzarnos en las playas de Brasil, pero los agarró el impuesto al dólar solidario del nuevo gobierno, y se tuvieron que conformar con hacer una maratón festivalera en las sierras.
Y el malhumor lo demuestran, por ejemplo, abucheando el mensaje del villano de Alberto Fernández que leyó a las apuradas el locutor del Festival.
Que lo silben al presidente no tendría nada de malo, si no fuera porque el año pasado estuvo presente Macri y lo ovacionaron, y eso que no domó la inflación, la deuda lo revoleó por el aire y quedó atado al palenque del desempleo, la devaluación y el 40 por ciento de pobreza.
Yo creo que en Jesús María algunas cosas tienen que cambiar. Y si se puede pedir, yo propongo que se eliminen a los veteranos payadores y los reemplacen por las peleas de gallo del rap, con Wos a la cabeza, que son más ingeniosos y críticos del sistema. Pero ahí tendríamos otro problema, porque ¡si ya genera enojo el maltrato a los caballos, imagínate una riña de gallos!
Cambio de tema, pero con otra noticia del mundo del folklore: El intendente de Chilecito declaró que Abel Pintos le cobraba por actuar cuarenta minutos, cien mil dólares, o sea seis millones de pesos. Y dijo que prefirió usar esa plata para comprarse una ambulancia. Pregunto: ¿Qué tiene que ver? ¿puede una ambulancia reemplazar a Abel Pintos? ¿No será mucho, cuarenta minutos de sirena arriba de un escenario? Y al revés, ¿podría el más célebre de los músicos salvar la vida de un accidentado, por ejemplo, trasladándolo a cococho hasta el hospital más cercano?
Y con esa actitud tan mercantilista, Abel Pintos ya estaría pensando en cambiar el nombre de sus grandes hits: Por ejemplo, la canción “Once mil” pasaría a llamarse “Once mil dólares por tema”, “La llave”, se llamaría “La llave de la caja fuerte”…
Y otro de sus éxitos, “Sueño dorado” pasaría a titularse “Mi sueño dorado es ganar lo mismo que Elton John”.
Terminando esta sobredosis festivalera, y para agregar un poquito de actualidad a la columna, nos despedimos con el “aro-aro” que fue trending topic en el Uruguay esta semana. Dice así:
“Ayer pasé en helicóptero
Te tiré con un lechón
Quería tirarte un oso…
No me entraba en el avión”