Tras un violento asalto en Banda Norte, los propietarios de la despensa Cachín cerraron: “No podemos poner en peligro nuestra vida”

La familia que sufrió un violento asalto en Banda Norte, en diciembre del año pasado, finalmente cerró el local comercial por temor a vivir otro episodio similar.
“Ese día habíamos cerrado y abrimos a las 19,30. Los ladrones habían venido antes nos dijeron los vecinos. Nos estaban esperando. Yo me descompuse, la chica embarazada tuvo que ser asistida, mi hijo estaba golpeado, no sabíamos que hácer. Ahora decidimos cerrar y nos vamos. No podemos poner en peligro nuestra vida”, había señalado Marisel, propietaria del lugar en diálogo con Póster Central.
El hecho reveló la grave preocupación por la inseguridad que afecta a diferentes sectores de la ciudad. Un hombre armado y un cómplice en motocicleta irrumpieron en la despensa Cachín, ubicada en calle Bolivia, casi Muñíz. Allí golpearon a un joven y amenazaron a una mujer embarazada y a los propietarios del local, Walter Avila y Maricel Garelli.
En diálogo con Póster Central, revelaron que hasta el bebé de ambos quedó solo en la vereda mientras actuaba el asaltante en el interior.
“Ingresó una sola persona y otra esperaba afuera. Estaba armado con un arma recortada con la que golpeó a mi hijo mayor. Le rompió la nariz y tenemos que operarlo”, precisó Walter.
Añadió que “el sujeto que entró armado es mayor y vive acá en la zona, mientras que el que manejaba la moto era menor”
“Al final le tiré un mate y un termo y logré que se fuera” resaltó.
El comerciante precisó que “esa misma semana entraron a la Química, en el mercadito de la Quinta, en un departamento”
“Vienen pegando una oleada de robos firmes. En 15 ó 20 días han hecho todos los asaltos. El día que nos entraron, mi señora se metió al baño y llama a la Policía que llegó rápido, pero no dan a basto”, enfatizó.
Tras el violento episodio, confirmó que “la decisión es cerrar nuestra fuente de trabajo, lo armamos a pulmón, pero esta gente tiene ese poder”.
Por su parte, Maricel recordó: “Me encerré en el baño y llamé a la Policía. Mi bebé había quedado solo afuera. Había una chica embarazada como cliente y no sabíamos que íban a hacer. Estaban sacados. Hace tres meses me entraron a robar a mi casa y son las mismas personas”