Frases que deberías evitar en la primera cita
Vuelve un clásico de la radiofonía argentina… ¡Regresan a Póster Central los sabios consejos de nuestra sexóloga Catalina Blanco Villegas!
Hace tiempo que no teníamos noticias de ella… Pero es comprensible: en tiempos de pandemia se habla poco de sexo, y los medios prefieren convocar a especialistas que garpan más, como por ejemplo los infectólogos, los economistas, los expertos en depresión… Pero ella igual le mete para adelante y se anima a darnos estos consejos para evitar que metamos la pata en una cita a ciegas.
Estas son las frases que nunca deberás decir en tu primer encuentro con tu futura media naranja:
Frase desafortunada número 1: “Espero que sea discreta y no divulgue mi secreto… ¡Mi verdadero nombre no es Horacio, si no “XMF-27”, un robot ultra sofisticado que vino a este planeta para infiltrarse con ustedes!”
Dos: “Cuando vivía en Estados Unidos tenía un trabajo buenísimo, Eloísa…¡Fui el encargado de torturar a los árabes presos en Guantánamo!”
Tampoco es conveniente parecer demasiado infantil de entrada, diciéndole: “¡Tengo unos juguetitos sexuales con forma de personajes de Disney para que nos divirtamos juntos!”
Tu nueva cita espera una pareja normal, amante de la democracia, y vos le salís con algo así: “Usted no me va a creer… ¡En mi juventud éramos muy amigos con Luciano Benjamín Menéndez!”
Frase desubicada número cinco: “Pida una botella de champán, Aldo, que estoy de festejo, ¡Hoy cumplo cinco años que no me depilo las orejas!”
La personita con la que pensabas coincidir 100 x ciento, te mata en la primera cita con una frase así: “Es fea la soledad, Erasmo… ¡Pero usted es más feo todavía!”
Nunca digas algo así de entrada: “¿Te molesta si grabo nuestra conversación, y se la mando a mis amigas, así después nos reímos un poco?”
¿Querés arruinar de una tu cita? Decile a tu pareja algo así: “¿Te conté que nací en Transilvania, y que soy descendiente de Drácula? ¡Y ese cuello de cisne que tenés me provoca tanto!”
Otra frase a evitar es esta, desbordante de modestia: “Espero que congeniemos, Eduardo, pero tengo mis dudas… ¡Tu coeficiente intelectual está muy por debajo del mío!”
Frase desafortunada número diez: “Habrás notado que la dentadura me queda algo grande, ¿no?… ¡Era de mi finado esposo!”
Y para el final, te dejamos la frase más perdedora –y a la vez la más tierna- de una cita a ciegas: El tipito dice así: “A la salida pedí un taxi… ¡Te iba a ofrecer llevarte en el caño de la bici, pero se me sale la cadena cada cinco minutos!”
JERICLES
También te puede interesar
El diario íntimo del Papa Francisco – Por Jericles
1 octubre, 2020
Las claves para saber si sos muy malo jugando al fútbol(Basado en hechos reales)
29 agosto, 2020