Absolvieron por legítima defensa al joven que mató a su padre, un veterano de Malvinas

La Cámara Segunda del Crimen absolvió por legítima defensa al joven que mató a su padre, un veterano de Malvinas. Durante el juicio se reveló una trama de drogas y violencia sistemática que tuvo el peor final.
La fiscal Rosario Fernández López había solicitado una pena de 3 años y 10 meses de prisión, tras considerar que hubo exceso en la legítima defensa, aunque finalmente el jurado popular y el juez de Cámara, Emilio Andruet, resolvieron que se trató de legítima defensa y pidieron su absolución.
Cristian Guzmán estaba acusado de homicidio calificado por el vínculo agravado por el uso de arma de fuego, tras el asesinato de Rodolfo Luis Guzmán, un ex combatiente de Malvinas que se radicó hace varios años en Río Cuarto.
Según surge de la investigación del fiscal Daniel Miralles, el homicida confirmó el consumo de drogas y alcohol y admitió que no estaba bajo tratamiento cuando asesinó a su padre.
El fiscal pudo determinar que el 27 de julio del año pasado, a las 13, el ex soldado de Malvinas se encontraba en su casa ubicada en calle Nihuil 776, cuando irrumpió su hijo. En ese momento, se produjo una violenta discusión entre ambos, que concluyó en una agresión física mutua. Cristian Guzmán comenzó a efectuar disparos contra los pies de su padre y luego, se retiró del sector.
Cinco horas después, el veterano de Malvinas se presentó en la vereda con una carabina calibre 22 al observar a su hijo. El homicida también portaba un revólver calibre 32 en la mano y otra pistola, calibre 38 en la cintura.
“Así las cosas, tuvo origen un intercambio de disparos entre Luis Rodolfo Guzmán y su hijo, Cristian Guzmán, quien con evidente intención homicida apuntó con su arma de fuego hacia la humanidad de su padre logrando su finalidad”, relató el fiscal Miralles.
El funcionario judicial destacó en su requisitoria de elevación a juicio un disparo impactó “en el hemitórax lateral izquierdo, lo que provocó la muerte de Luis Rodolfo Guzman”
Al momento de ejercer su defensa material, el imputado reconoció ser el autor del disparo fatal, aunque sostuvo: “no fue queriendo, que yo no lo quise matar, él me empezó a disparar primero y yo me defendí”
“No es que yo le tiré a matar ni a pegarle, tire por tirar, solo para asustarlo, yo no vi cuando disparé porque él no me dejó salir, aclaro que justo salió mi novia y vió que mi papá venía disparando hacia donde estaba yo, entonces yo no salí-. Yo estaba en la casa de mi primo Daniel Guzmán, -porque ese mismo día a la mañana mi papá me había echado a golpes-, y saqué las manos por la reja y disparé, no es que yo estaba viendo adonde estaba él”, relató.
Un testimonio clave fue el de Maximiliano Guzmán, familiar de los implicados en lapelea, quien recordó una charla con Cristan Guzmán, en la que afirmó: “le voy a pegar y lo voy a matar, ya soy grande no soy más el chico”.
La dramática situación que se vivió en plena calle del barrio popular obligó a que un testigo tuviera que socorrer a una niña que estaba en el lugar, para evitar que fuera impactada en medio del tiroteo.