Operativos para evitar el ingreso de celulares en la cárcel: “Los presos usan el “palomeo”, a sus familiares y también existen agentes infieles”

En medio del escándalo en Bouwer por la detención de funcionarios penitenciarios y el juicio a una banda que traficaba celulares, el Juez de Ejecución Penal, Gustavo Echenique, aseguró que la situación en Río Cuarto “es diferente”, aunque admitió que “es un tema muy difícil de controlar.
“La problema está. Es una dificultad que se advierte a diario y es muy difícil de controlar. Este tipo de aparatología se intenta ingresar en diferentes formas a las cárceles y es el personal del Servicio Penitenciario el que debe controlar”, precisó.


Echenique sostuvo que “no es el Servicio Penitenciario responsable, pero sabemos que hay agentes infieles que intentaron ingresar estos elementos tecnológicos para traficarlos entre los internos”
“La otra modalidad es a través de los familiares. Esto se redujo mucho porque hay controles a través de sistemas electrónicos. Hoy la forma más común para ingresar es este tipo de elementos es cuando son lanzados por los paredones, lo que se llama como el palomeo”, relató.
Y agregó.: “Son arrojados a través de los muros para que caigan en poder de os internos”
“Ha bajado muchísimo el numero de celulares en poder de los internos. Hay controles internos habituales en los pabellones. El trafico está prohibido a través del reglamento sancionatorio de los penales. La persona que sea encontrada con tenencia o trafico de usos de celulares sufre una sanción que afecta para poder acceder a beneficios futuros de libertad”, advirtió.
El juez dijo que desconoce “que haya organización para la proliferación de celulares en las cárceles”
“En Córdoba está el fiscal Gravier investigando una situación similar. Pero no me consta que haya una situación similar en Río Cuarto”, subrayó.