¿Qué hay en juego en las elecciones legislativas 2021?

Por Eduardo Tello
* Secretario General de ATURC

En primer lugar, creo necesario quitarle la cuota de dramatismo que, desde ciertos sectores políticos, se quiere instalar sobre estas elecciones. Desde 1983 a la fecha, las distintas fuerzas políticas que han ejercido el Poder Ejecutivo de la Nación lo han hecho con mayorías ominorías legislativas propias y esto no ha significado ni “convertirnos en Venezuela” en el primer caso, ni que estallara la institucionalidad democrática en el segundo.

Desechando estas falacias discursivas que buscan incidir sobre nuestro comportamiento electoral podemos hacer el foco en lo que verdaderamente está en juego en estas elecciones de medio término, que no es otra cosa que lo que estuvo en juego durante toda nuestra historia como Nación: el modelo de país que queremos construir.

Y para ese país futuro es insoslayable la responsabilidad del Congreso en su rol constitucional de ser uno de los poderes gobernantes. Muchas veces ese colectivo legislativo, compuesto por diputados y senadores, no ha estado a la altura de las circunstancias históricas que ha vivido y vive nuestra sociedad. No se puede dudar que la función legislativa ha coadyuvado a generar las situaciones por las que ha atravesado y atraviesa nuestra sociedad, al implementar (o dejar de hacerlo)políticas que han generado la grave deuda económica y social que pesa sobre nuestro pueblo.

La columna vertebral del sistema jurídico que regula la vida y el patrimonio de las personas viviendo en sociedad no son decretos del Poder Ejecutivo, son leyes del Poder Legislativo.

Por ello, quienes tenemos la voluntad de construir un país en el que no existan las crecientes desigualdades económicas ni las exclusiones sociales sabemos que se necesitan leyes que reformen un orden social injusto impuesto por las relaciones económicas existentes.

Para construir ese modelo de país, contrapuesto al que descarga sobre las espaldas de las grandes mayorías populares el costo de sostener los privilegios de una minoría nativa elitista y de corporaciones extranjeras expoliadoras, no se requiere de legisladores convertidos en “gladiadores del impedimento”, ni tampoco de aquellos que se autoperciben como “dadores voluntarios de gobernabilidad”.

En cambio, si se precisa de legisladores que respeten la voluntad de quienes queremos construir un país donde los derechos económicos, sociales y culturales sean la herramienta para el desarrollo de la Nación y la felicidad de nuestro pueblo.

Y avanzar o retroceder en el camino hacia ese modelo de país es lo que esta en juego en estas elecciones. Como siempre.