“Las familias no pueden planificar si se quedan sin ingresos, pierden el poder adquisitivo y sufren la suba de precios y servicios”

“Las familias no pueden planificar si se quedan sin ingresos, pierden el poder adquisitivo y sufren la suba de precios y servicios”, afirmó el Defensor del Pueblo Daniel Frangie, ante el fuerte crecimiento del endeudamiento de las familias que no pueden afrontar los gastos básicos del hogar.
En diálogo con Póster Central, Frangie manifestó que “a esta situación la empezamos a advertir en la Defensoría a finales del año pasado”.
“En el último encuentro en al Asociación de Defensores habíamos elevado una inquietud porque el tema empezaba a profundizarse. Este año se ha ido agudizando la problemática”, aseveró.
El ombudsman resaltó que “la angustia por la que atraviesan las familias es significativa”.
“En ningún caso las familias quieren quedar exentos del pago sino que buscan condiciones razonables para poder afrontar esa deuda. Esos compromisos fueron asumidos para financiar medicamentos, servicios o alimentos y en el medio, se vio alterado el esquema por situaciones ajenas a las familias”, expresó.
Y agregó: “Ni siquiera las familias que conocen de economía financiera hubieran podido planificar si se quedan sin ingresos, pérdida del poder adquisitivo o suba de precios y servicios”.
“Desde que se desregularon las pre pagas todos los meses han aumentado sistemáticamente y la mayoría de los meses fue por encima de la inflación, esto alteró cualquier economía familiar”, subrayó.
Frangie dijo que “los intereses que definen los bancos, financieras y billeteras virtuales no pueden ser administradas por las familias”.
“Pretender que esto puedan resolverlo las familias en forma individual es absolutamente imposible. Cuando se refinancia una deuda puede ser solo una solución coyuntural sino mejoran los ingresos familiares. Celebramos que este tema se ponga en agenda porque no puede resolverse sin una acción política”, argumentó.
El Defensor sostuvo que “a todo esto se agrega el hostigamiento que sufren las empresas por parte de las entidades financieras para cobrar”.
“Incluso ese hostigamiento llega a familiares, el trabajo o allegados del afectado, violando la ley de Defensa del Consumidor. Se necesita de ayuda como sucede con cualquier acreedor. No hay forma de poder planificar individualmente una situación financiera, si el banco se apropia de mis recursos”, explicó.
Y agregó: “Se venden carteras de clientes que las compran estudios abogados que son hostiles y acosadores. Lo primero que tenemos que hacer es visibilizar la problemática y entender que no es un problema individual, ni porque haya una decisión liviana del manejo de gastos de las familias. Y tenemos que hacer respetar la dignidad de las familias afectadas”.
“Hemos enviado notas al Banco central. Cuando llegan los casos a la Defensoría inmediatamente tomamos contactos con las entidades financieras pidiendo refinanciamiento razonables y cuando hay casos de abusos que no se puedan revertir, tomamos contacto con el área de Defensa del Consumidor de la Provincia”, describió.
Frangie precisó que “en la Defensoría este año hemos recibido más de 180 reclamos por millones de pesos, con interés que nada tienen que ver con al inflación”.