El póster del campo

La soja trepó 2% y volvió a superar los u$s500; maíz saltó más de 4%

  • El poroto aumentó u$s9,83 a u$s503,48 la tonelada en la posición marzo, debido a la “reanudación de la robusta demanda externa de oleaginosas”, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
  • En tanto, el precio del maíz aumentó 4,1% (u$s8,17) y cerró en u$s209,54 para su contrato de marzo, dinamizado por una importante compra del grano por parte de China a Estados Unidos, que genera buenas expectativas para la demanda futura.
  • Los contratos del trigo concluyeron la jornada con un aumento de 2,6% (u$s6,15) al negociarse a u$s244,44 la tonelada, en su contrato de marzo.
  • Por último, el aceite de soja en su contrato de marzo, subió u$s21,38 respecto de la jornada previa, al ubicarse en u$s968,03. La harina para el contrato de marzo, también aumentó un total de u$s7,61 (1,6%) al cerrar en u$s481,15 la tonelada.

Recuperación

La actividad económica en Argentina se encuentra en plena recuperación luego de la fuerte caída registrada en los primeros meses del año 2020, producto del estricto confinamiento que repercutió en una gran contracción económica en el conjunto de provincias argentinas. Asimismo, es importante destacar que tal shock externo se produjo en un momento en el cual la actividad económica avanzaba con una retracción sostenida desde mediados de 2018, profundizando la caída durante el comienzo de la actual pandemia por COVID-19.

En el siguiente gráfico, se puede observar la evolución de dos indicadores sintéticos claves referidos al nivel de actividad, tanto a nivel país como para la provincia de Santa Fe. Al analizar la serie del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) para Argentina, en el mes de abril se arribó a un piso histórico que nos retrotrae nada menos que al mes de diciembre de 2004. No obstante, a partir de mayo se logró un aumento sostenido en el nivel de actividad hasta el último mes disponible de octubre, aunque destacando una cierta desaceleración en la recuperación en los últimos meses. Asimismo, si se compara el valor registrado en el EMAE en el mes de octubre de 2020, se vislumbra una caída interanual del 6,6%.

La situación en la provincia de Santa Fe difiere en cierta medida del estimador general a nivel país, debido a que dicha jurisdicción litoraleña no presentó una caída en la actividad tan pronunciada como el país en su conjunto. Siguiendo el Indicador Sintético de la Actividad Económica (ISAE) de Santa Fe, en el mes de marzo se pudo sostener la actividad general, mientras que en el mes de abril se alcanzó la cota más baja en cuanto al nivel de actividad con una disminución interanual del 22% respecto al mismo mes del año 2019. A partir de mayo, la actividad económica según el ISAE logró repuntar fuertemente hasta el mes de agosto. Mientras que en los dos meses subsiguientes, se observó un estancamiento en dicha recuperación con el valor del índice para el mes de octubre ubicándose un 3,6% por debajo del mismo mes del año previo.

La ola de calor y el maíz

“Habrá pérdida de peso en el llenado de granos de maíz”, comentan los técnicos en medio de la fuerte ola de calor que asedia el centro del país. ¿Cuánta agua dejan de tener disponible los cultivos por este evento? ¿Podrán recuperarse los milímetros …

Habrá pérdida de peso en el llenado de granos de maíz”, comentan los técnicos en medio de la fuerte ola de calor que asedia el centro del país. ¿Cuánta agua dejan de tener disponible los cultivos por este evento? ¿Podrán recuperarse los milímetros perdidos con las lluvias que se pronostican?

Una fuerte ola de calor asedia el centro del país desde hace 4 días

Por primera vez el SMN emitió un alerta violeta y el impacto de este evento puede revertir la mejora en la condición de los cultivos de la región núcleo. Hasta el jueves pasado, se mantenían temperaturas mínimas menores a los 22°C, valor a partir del cual se considera ola de calor. Las noches eran frescas, limitaban la pérdida de agua y daban una ventaja a los cultivos de la región en este enero del 2021.Pero a partir del viernes 22, las mínimas treparon por encima del umbral, sobre todo en el este de la región. Y las máximas fueron arrolladoras. El otro parámetro que define una ola de calor, temperaturas máximas por encima de los 32°C, fue ampliamente superado. Las máximas registradas en los últimos 4 días en la región núcleo superaron los 36°C. La franja este alcanzó casi los 40°C. En las últimas 96 horas, durante la mitad de ese período (48 horas) los termómetros permanecieron por encima de los 30°C. El grado de insolación fue cercano a las 13 horas de sol diarias  y en los máximos cenitales se superó los 1000 W/m2.  

¿Cuál es el impacto de la ola de calor en la región?

Habrá un saldo negativo sobre la disponibilidad hídrica de los cultivos. Para saber cuántos milímetros le va a costar este evento a la región se utilizaron los registros de la red de estaciones GEA de la Bolsa de comercio de Rosario y el algoritmo de HARGREAVES y SAMANI. Este algoritmo permite calcular la pérdida de agua por evapotranspiración en milímetros por día. Para los cálculos se tuvieron en cuenta los parámetros de latitud, temperaturas y radiación solar de cada punto de medición de la red.

El resultado indica que para las 10 millones de hectáreas que conforman la región núcleo esta ola de calor significa una pérdida aproximada de agua en el suelo de 7 a 8 milímetros diarios. La región núcleo perdió por evapotranspiración un valor cercano a los 30 milímetros que equivalen al 60 % de los acumulados recibidos en las últimas lluvias.

El impacto en los cultivos

Habrá pérdida de peso en el llenado de granos de maíz. Necesitamos  que las lluvias de ésta semana frenen la caída en rinde”, dicen los técnicos de Marcos Juárez. En soja de primera, “hay lotes con “rodeos” de plantas estresadas. Se necesitan urgente lluvias superiores a 50 mm para continuar con el ciclo en forma más o menos normal”, agregan. En San Antonio de Areco, en el noreste bonarense, “en estos últimos 10 días se evapotranspiró toda el agua que dejaron las lluvias. Los maíces están muy afectados”, advierten los ingenieros. Allí, la soja  se había recuperado muy bien con las lluvias anteriores, “ahora se frenaron de nuevo”.

En zonas dónde las lluvias fueron más generosas, como en Cañada Rosquín, “los cultivos se encuentran sin sufrir un gran estrés por el calor. Pero se necesitan lluvias de 20 a 30 mm porque estamos transitando la etapa reproductiva de los cultivos”.

¿Podrán recuperarse los milímetros perdidos con las lluvias que se pronostican?

La necesidad inmediata para los cultivos es de 30 a 50 mm. Entre martes 26 y miércoles 27 se espera un evento de lluvias sobre la región núcleo y que las temperaturas finalmente desciendan. Pero los pronósticos no son optimistas como quince días atrás. Los modelos muestran lluvias en el orden de los 10 a 20 mm, con lo cual no se recuperaría la pérdida de agua que ha ocasionado la ola de calor. Hay otro evento de lluvias pronosticado para los días viernes 29 y sábado 30, tal vez con más chances de recuperar milímetros.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario