“En el Menemismo ya empezó a verse la pérdida de potencia del sindicalismo, con el surgimiento de otro tipo de protestas”

“En el Menemismo ya empezó a verse la pérdida de potencia del sindicalismo, con el surgimiento de otro tipo de protestas”, afirmó la profesora Ariadna Cantú, quien participó de un equipo docente, junto a Silvina Berti, Adriana Rizzo, Analía Brandolín y Alejandro Farah, en el que investigaron los contextos comunicacionales de las protestas sociales que conmovieron al país en las últimas décadas.
En diálogo con Póster Central, Cantú manifestó que “trabajamos sobre el tratamiento televisivo de la protesta y se hizo un análisis de los textos televisivos y del diario Puntal”.
“Cuando uno trabaja un tema, empieza a rastrear que características tiene el país en relación a las protestas. Como dijimos con Silvina en un artículo, Argentina es un país rico en protestas. Como grandes hitos, podemos pensar en la Patagonia Rebelde o el Cordobazo”, resaltó.
Y agregó: “Hay ciclos de protestas, que se caracterizan por algunas cuestiones que los unifican. El regreso a la Democracia, que fue una etapa fundacional. A las protestas vinculadas los pedidos de Justicia ante los crímenes cometidos por las Dictadura, se sumaron las protestas sindicales que buscaban recomponer los derechos laborales. Siempre se recuerdan los 13 paros nacionales que se le hicieron a Ricardo Alfonsín y la ciudad fue protagonista de las protestas con los “Nenes de Papá””.
“El segundo ciclo comienza con el Menemismo. Esa es mi época de estudiante universitaria. Se decía que en esa época no hubo protestas, pero yo recuerdo las manifestaciones de la Fraternidad para que no se privatizaran los trenes, por ejemplo. A veces la memoria o las comparaciones, nos juegan en contra”, subrayó.
Y agregó: “En el Menemismo ya empezó a verse la pérdida de potencia del sindicalismo. Pensemos en una cuestión política, el sindicalismo absolutamente representado por el peronismo y tiene un presidente peronista, más allá de lo que se pueda decir de Menem. Surgen problemas más puntuales y defensivas. Aparecen las mujeres campesinas que salen a defender a sus pequeñas producciones agropecuarias ante el remate de campos, por ejemplo”.
“Aparece después, cuando esto empieza a pegar en las pequeñas empresas, desde el interior del país los focos de protestas. Surgen en los vértices del país y surge el piquete. El primero es en 1996 en Cutral Có que termina con Teresa Rodríguez asesinada. Son protestas sin representación sindical, son una gran masa de desempleados”, explicó.
Cantú destacó que “aparecen otros tipos de protestas, más horizontales, ya no los 13 paros de la CGT a Alfonsín”.
La docente manifestó que “el tercer ciclo de protestas surge con el 2001, con los cacerolazos de las clases media relacionados con los ahorristas afectados por las medidas de Domingo Cavallo, y las asambleas que fueron una novedad vinculadas a lo territorial”.
“Con el Kirchnerismo se produce una ruptura de este tipo de protestas. Es un gobierno que asumió tras los asesinatos de Kosteki y Santillán durante el mandato de (Eduardo) Duhalde. (Néstor) Kirchner planteó la transveralidad, aunque luego se vuelca hacia el peronismo neto. Hubo un optimismo de mucha gente con quien veían como un outsider de la política. Pero quedó el esquema de protestas muy puntuales”, recordó.