Un cruce de mails, un llamado y una revelación 48 años después: “estuvo en la Esma”

Un cruce de mails y un llamado telefónico derivaron en una conmocionante revelación 48 años después de la desaparición del riocuartense Carlos Berti. Su familia pudo conocer que estuvo secuestrado en la Esma, tras el secuestro en plena vía pública.
Silvina Berti, hermana de Carlos, manifestó que el pasado 4 de noviembre recibió un mail al correo de la Universidad. En el escrito le revelaron que “Carlos Guillermo Suarez Mason, condenado en Esma Unificada a prisión perpetua, solicitó la excarcelación, y ese pedido se encuentra en trámite ante el Tribunal”.
Silvina precisó que el escrito destacó que “la subsecretaría de Derechos Humanos informó ayer que no podía notificar a las víctimas, y por ese motivo, estamos nosotros tratando de comunicarnos con vos, para informarte y pedirte que, si querés dar tu opinión sobre el pedido de excarcelación, lo hagas contestando este mail y nosotros se lo haremos saber al Tribunal”.
En su respuesta al mail, la docente y referente por los Derechos Humanos preguntó con quién se estaba comunicando. Y agregó: “Por este medio hago saber que me opongo de manera contundente al pedido de excarcelación efectuado por Carlos Guillermo Suarez Mason, condenado en Esma Unificada a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad”.
“Mi hermano Carlos Guillermo Berti Dominguez, nacido en Rio Cuarto el 22 de febrero de 1955 desapareció en la vía pública en la ciudad de Buenos Aires el 11 de abril de 1977. De todas las presentaciones realizadas para dar con su paradero, y en particular a partir de nuestro contacto con el EAAF, fuimos informados de que no había registro del paso de mi hermano por ningún centro clandestino”, explicó Silvina.
Y realizó otra pregunta clave: “Por este correo no sé si puedo asumir que hay alguna información más reciente acerca de Carlos y agradecería que me fuera comunicada para poder compartir esto con el resto de la familia. Se imaginará lo sensible que es este tema para nosotros y las expectativas que despierta, por lo que le agradecería enormemente una pronta respuesta”.
Un día después llegó la respuesta de Maria Ines, secretaria de la Fiscalía “que lleva adelante los juicios orales relacionados a los hechos que ocurrieron en la ESMA”.
La funcionaria pidió a la hermana de Carlos que le envíe un número telefónico para llamarla. A las 10,34 del 5 de noviembre, Silvina atendió el teléfono, 48 años y 198 días después de la desaparición de Carlos. En ese momento se enteró que su hermano “pasó por la ESMA” y que Suarez Mason “fue condenado por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra cientos (miles?) de víctimas entre las que se encuentra Carlos, nuestro Carlos, a quien le había inventado una muerte sin sufrimiento, sin tortura, sin secuestro”.
Conmovida por un dato histórico que permite reconstruir la dolorosa historia de la desaparición del joven riocuartense, Silvina admitió que “la cicatriz se abrió como una cascada”.