La Cámara del Crimen confirmó la elevación a juicio: Mario González enfrentará el banquillo, acusado de múltiples abusos

La Cámara Segunda del Crimen confirmó la elevación a juicio en la causa contra el docente de hockey de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Mario González, quien enfrentará el banquillo, acusado de múltiples abusos sexuales contra alumnas y profesoras. Así lo confirmó a Póster Central el abogado querellante, Federico Guerrieri.
González está acusado de “abuso deshonesto agravado por la condición de educador de la víctima en cuatro hechos, abuso sexual con acceso carnal en un hecho, abuso sexual simple en diez hechos, y abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y abuso sexual con acceso carnal en un hecho”
El imputado, quien era el máximo responsable del hockey universitario y docente de la Facultad de Ciencias Humanas, enfrenta 14 acusaciones por aberrantes episodios que habrían ocurrido durante años.

El horror

“Trato de salir cada día adelante, aunque tengo presente lo que pasó y necesito el acto reparador de la Justicia. A la Universidad la quise y la representé con mucho amor, necesitaba que lo echaran para que se comience a reparar tanto daño”, afirmó Luciana, una de las denunciantes.


Recordó que se cruzó con González  y destacó que “no es bueno que camine como si nada, después de todo el daño que nos hizo”
“Ha sido un paso muy importante, algo que esperábamos desde hace mucho tiempo. Para nosotras no quedaba otra opción. Fue muy emocionante, muy movilizante empezar a ver respuestas. Hoy puede verse la expulsión de González como un respaldo institucional, pero si esto no hubiera salido a la luz con el trabajo periodístico no sé si hubiéramos logrado esto”, enfatizó.   
La víctima consideró que “desde el 2019 se sabía esto” y agregó: “sabemos que había un proceso de investigación, pero esperaron a último momento para tomar la decisión”
“Lo menos que se merece es que lo expulsen. En su momento representé a la Universidad y necesitaba que hicieron esto, por mi y por las muchas otras víctimas que no se animan a hablar, pero que nos apoyan en esta lucha”, subrayó.
Luciana manifestó que “estos hechos ocurrieron cuando yo tenía 13 años y era muy difícil contarle a alguien y que me creyeran”
“No teníamos las herramientas para hablar porque la Universidad no tenía un lugar donde hacer una denuncia. En 2019 hablamos cuando se generó el protocolo, pero la sensación de que puede haber Justicia recién surge ahora. Durante muchos años no pasó nada”, lamentó.
Y agregó: “Desde un primero momento debería haber sido apartado de todo. Parecía que le decían tratá de no mostrarte. Debería la Universidad haber emitido inmediatamente un comunicado. No era lindo llegar a un lugar y encontrarte con González”
“No entiendo por qué tenía tanto peso, tanto poder. Por qué teniendo tantas causas era tan difícil ir contra él por lo que había hecho. Cuando me entero que el Concejo le iba a otorgar un reconocimiento me pareció una locura. Ahora, por suerte lo derogaron”, expresó.

El horror

“Trato de salir cada día adelante, aunque tengo presente lo que pasó y necesito el acto reparador de la Justicia. A la Universidad la quise y la representé con mucho amor, necesitaba que lo echaran para que se comience a reparar tanto daño”, afirmó Luciana, una de las denunciantes del profesor universitario.


Recordó que la semana pasada se cruzó con González  y destacó que “no es bueno que camine como si nada, después de todo el daño que nos hizo”
“Ha sido un paso muy importante, algo que esperábamos desde hace mucho tiempo. Para nosotras no quedaba otra opción. Fue muy emocionante, muy movilizante empezar a ver respuestas. Hoy puede verse la expulsión de González como un respaldo institucional, pero si esto no hubiera salido a la luz con el trabajo periodístico no sé si hubiéramos logrado esto”, enfatizó.   
La víctima consideró que “desde el 2019 se sabía esto” y agregó: “sabemos que había un proceso de investigación, pero esperaron a último momento para tomar la decisión”
“Lo menos que se merece es que lo expulsen. En su momento representé a la Universidad y necesitaba que hicieron esto, por mi y por las muchas otras víctimas que no se animan a hablar, pero que nos apoyan en esta lucha”, subrayó.
Luciana manifestó que “estos hechos ocurrieron cuando yo tenía 13 años y era muy difícil contarle a alguien y que me creyeran”
“No teníamos las herramientas para hablar porque la Universidad no tenía un lugar donde hacer una denuncia. En 2019 hablamos cuando se generó el protocolo, pero la sensación de que puede haber Justicia recién surge ahora. Durante muchos años no pasó nada”, lamentó.
Y agregó: “Desde un primero momento debería haber sido apartado de todo. Parecía que le decían tratá de no mostrarte. Debería la Universidad haber emitido inmediatamente un comunicado. No era lindo llegar a un lugar y encontrarte con González”
“No entiendo por qué tenía tanto peso, tanto poder. Por qué teniendo tantas causas era tan difícil ir contra él por lo que había hecho. Cuando me entero que el Concejo le iba a otorgar un reconocimiento me pareció una locura. Ahora, por suerte lo derogaron”, expresó.

La cesantía

La UNRC cesanteó a Mario González por disciplinaria por inconducta sexual. La sanción fue dispuesta a través de una resolución rectoral, firmada por el entonces rector saliente Roberto Rovere y el vicerrector Jorge González. “Ha quedado demostrado a lo largo de las actuaciones, la existencia de los hechos y la autoría de los mismos por parte del sumariado”, se indicó.
Y se afirmó que “se desprenden elementos convictivos que ponen de manifiesto un comportamiento contrario a derecho y grave por parte del docente, como lo es un hecho de ‘acoso’ de características irregulares”.
Asís fue que quedó cesante el docente Mario González, de la Secretaría de Bienestar de la UNRC, tras ser imputado en la Justicia provincial por abuso sexual simple, agravado por su condición de educador.
La medida tomada en el ámbito de la Universidad fue dispuesta a través de la resolución rectoral 358. Entre los considerandos de aquella resolución rectoral se indicó que “oportunamente, por Resolución Rectoral Nº 051/21, se ordenó sumario administrativo al citado docente, a los efectos de deslindar la responsabilidad que le pudiera caber como autor de los hechos denunciados en su contra”.
Que “en el marco de lo establecido por el artículo 115 del Reglamento de Investigaciones Administrativas aprobado por Decreto 467/99, el Departamento de Sumarios, dependiente de la Dirección de Asuntos Jurídicos de esta Universidad, expidió el Informe Definitivo Nº 1168, obrante a fojas 312/334”.
Que “de dicho Informe, surge que, de las probanzas tenidas a la vista del Instructor Sumariante, se desprenden elementos convictivos que ponen de manifiesto un comportamiento contrario a derecho y grave por parte del docente González, como lo es un hecho de “acoso” de características irregulares y que puede determinar la aplicación de alguna sanción disciplinaria en contra del mismo”.
Que “los hechos atribuidos al profesor González importan no solo violación a normativas específicas, sino también el despliegue de conductas moralmente reprochables que no condicen con un comportamiento decoroso que debe guiar el actuar de todo docente universitario”.
Que “esta autoridad coincide con el sumariante designado, en cuanto ha quedado demostrado a lo largo de las actuaciones, la existencia de los hechos y la autoría de los mismos por parte del sumariado”.
Que “a lo largo de las actuaciones, no solo se han recolectado pruebas que muestran la vinculación referida en el considerando anterior, sino también se ha permitido el control de esas pruebas, la producción de la que pudiera ser considerada de descargo y la correspondiente alegación (fojas 360/368) en relación a todo lo actuado por parte del sumariado”.
Que “esta autoridad no comparte, en atención a lo expresado en el considerando anterior, que en el sumario bajo análisis hayan existido irregularidades como las denunciadas por el sumariado y, por ende, que haya motivos para declarar la nulidad de estas actuaciones, por el contrario, se observa, y tal cual se afirmara precedentemente, una prolija actuación por parte del Instructor Sumariante”.
Que “el accionar del profesor Mario Gustavo González queda subsumido por las disposiciones de lo prescripto por los artículos 22, 28 y 29 del Convenio Colectivo para Docentes de las Instituciones Universitarias Nacionales, que prevén respectivamente lo siguiente: Erradicación de toda forma de violencia laboral, cuando. expresa: “…la Institución Universitaria Nacional debe velar para que en su ámbito no se produzcan situaciones de acoso laboral y/o mobbing y/o acoso sexual”…; Deberes de los Docentes inc. b) Observar las normas legales y reglamentarias que regulan el funcionamiento de la institución a la que pertenecen, así como la función docente; y inc. c) Prestar el servicio personalmente encuadrando su cumplimiento en principios éticos de responsabilidad y rendimiento…; y Prohibiciones , inc. b) Valerse directa o indirectamente de facultades o prerrogativas inherentes a sus funciones en la Institución”.

“Debe estar preso”

“Mario González debe estar preso, no puede una persona con estas características manejarse por la vida libre. No es justo, tiene que pagar por lo que hizo”, afirmó Mercedes, una de las denunciantes de Mario González.
En diálogo con La Primera de la Mañana, de FM Gospel, Mercedes resaltó “que fue un empujoncito para seguir adelante con esta la lucha” la decisión de la Universidad de expulsar a González.
“El comunicado de la Universidad está mal redactado porque solo hablaba de la Dirección de Deportes. Después, nos informaron que González queda afuera de todo lo que implica la Universidad. Estamos más tranquilas pero, ahora falta lo más importante que es el accionar de la Justicia”, manifestó.
Mercedes sostuvo que “resulta llamativo que tomaran esta decisión a dos días de dejar el Rectorado, se querían retirar con bombos y platillos”
“Este hecho nunca fui algo nuevo, lo sabían desde hace mucho tiempo. Por lo menos, no le dejaron el paquetito a los que ingresan ahora. Esta situación se hizo publica en la gestión de Rovere y González”, precisó en la entrevista a la periodista Vanessa Lerner.
Y agregó: “Las denuncias se hicieron a partir del 2019 y se encajonó todo, esa es la realidad. En el 2021 se abrió un sumario”
“González es uno de los tantos. Hay que hacer una limpieza general de mucha gente de adentro de la Universidad. Ojalá se tome en serio esta situación. No queremos estar todo el tiempo removiendo lo que vivimos, hay mucha gente que ha sufrido esto”, subrayó.
Para Mercedes, “hay muchas otras víctimas que decidieron dar vuelta la página y algunas que todavía no se animan, somos unos montón”
“Esperamos ser citadas por las nuevas autoridades. La rectora dijo que nos iba a citar y queremos ver que más se puede hacer desde la Universidad”, indicó.
Y resaltó que: “Mario González debe estar preso, no puede una persona con estas características manejarse por la vida libre. No es justo, tiene que pagar por lo que hizo”
Mercedes consideró que hubo complicidades de funcionarios universitarios que “sabían lo que había ocurrido y decidieron hacer oídos sordos”