Carlos Claret: “Pido disculpas a los jóvenes que fueron perseguidos por mi culpa”

PRENSA UNRC – El profesor Carlos Claret, decano normalizador interventor de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la UNRC en 1973 y exiliado de la dictadura militar en Argentina, pidió “disculpas a los alumnos” suyos que en aquel momento pudieron haber sufrido persecución por su “culpa”. Esta preocupación se ha convertido en un “fantasma que me acompañó durante muchos años”.
Claret envió desde Suecia, donde reside actualmente, un mensaje grabado en video tras recibir la invitación de la Universidad Nacional de Río Cuarto para participar del acto de reconocimiento a 38 ex alumnos cuyos estudios superiores fueron interrumpidos por la violencia material y simbólica ejercida sobre ellos durante la época del terrorismo de estado que actuó en el país entre 1974 y 1983.
El ex decano normalizador fue uno de los tantos perseguidos políticos de la dictadura, lo que lo obligó a exiliarse en Brasil y Suecia. Desde el país nórdico, ponderó el acto homenaje de este viernes porque “reivindica a quienes sufrieron la represión salvaje de los años de plomo y que debieron interrumpir sus caminos en la Universidad”.
Recordó: “Cuando era profesor en la Universidad Nacional de Río Cuarto fui invitado a participar en la dirección de la misma, tras la llegada de un gobierno popular luego de 18 años. Se levantó la prohibición de nombrar la palabra Perón y se dictó una nueva ley universitaria: la universidad para el pueblo. (Augusto) Klappenbach reunió un grupo de jóvenes entusiastas, que representábamos diferentes ideas, tal como la universidad tiene que ser, y que estábamos convencidos de que podíamos hacer un mundo mejor”.
Sin embargo, “nuestra ilusión de cambiar el mundo acabó pronto. El gobierno de (Héctor) Cámpora duró 49 días y fue sacado. Entonces, comenzó la persecución indiscriminada de jóvenes; la universidad fue intervenida. Estuvimos dos años escondidos, tratando de trabajar y sobrevivir en Argentina. Soy oriundo de Gualeguaychú, donde hubo 23 desaparecidos. La ciudad, en ese momento, tenía 30 mil habitantes; es decir, tuvimos un desaparecido cada 1.300 residentes, casi como en la pandemia de coronavirus”.
Siguió narrando: “Muchos de nosotros pudimos continuar con nuestras vidas con cierta alegría. Mi familia fue salvada por Jorge ‘León’ Harriague”, un joven estudiante de Ciencias Económicas de la UNRC, víctima de la desaparición de personas en diciembre de 1977 por parte de la dictadura militar. “Él prácticamente nos obligó a salir del país. Nuestro primer exilio fue Brasil, que terminó dos años después con un secuestro por parte del ejército brasileño, con participación del gobierno argentino. Muchos podrán ver en la película brasileña ‘Aún estoy aquí’, que ganó el Premio Oscar hace algunas semanas, toda la descripción de la detención, el accionar de la policía y los interrogatorios, que son un reflejo de lo mismo que hicieron con nosotros”.
En sus recuerdos de aquella época, contó: “Fui salvado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas. Me fui a Suecia y allí comencé a trabajar en la Universidad. Después fui a Mozambique, donde creé una escuela para la formación de técnicos agrícolas. Regresé a Suecia y, desde ese momento, trabajo en cooperación internacional”.
Pese al tiempo transcurrido, reconoció que los años en Río Cuarto “han estado siempre presentes, pero un fantasma me acompañó durante muchos años y es la pesadumbre de saber si alguno de mis alumnos o de las personas con quien yo había compartido la vida habían sufrido persecución por mi culpa. A ellos, y a quienes pude perjudicar por mis errores, porque éramos muy jóvenes, les pido disculpas. De todos modos, la lucha continúa. Sigo creyendo en la sociedad humanitaria, justa, con inclusión, sin discriminación, con posibilidades para todos”, concluyó su mensaje.