“Hay muchos dirigentes que tienen un regocijo del conflicto, se lo impulsa como si se pudieran sacarse ventajas”

“Sabemos que la Defensoría tiene por Carta Orgánica la responsabilidad de defender los derechos vulnerados de la ciudadanía, y estamos en un cambio social inédito, no solo por la magnitud sino por la velocidad, con consecuencias no predecibles”, afirmó Daniel Frangie, quien asumirá el próximo lunes como Defensor del Pueblo.
Frangie manifestó que “hay un rol del Estado que tiende a retraerse y que la sociedad encuentre por sí solas resoluciones ante estos desafíos”
“Hay dos grandes tendencias a nivel mundial: una que va ampliando derechos de los ciudadanos y como se construye ciudadanía, y otro, con los que tienen una mirada más restrictiva”, opinó.
Y agregó: “El primer gran desafío es un cambio cultural donde se pueda recuperar el rol de ciudadanía. Ahora, parece que antes que ciudadanos somos consumidores o electores. Si somos solo consumidores o electores, nos tratan como tales. Pero si somos ciudadanos, tenemos derechos y obligaciones que promueven otras lecturas”.
“Quienes no alcancen niveles mínimos de dignidad están siendo expulsados del sistema y esto no es aceptable”, advirtió.
Frangie dijo que “hay muchos dirigentes que tienen un regocijo del conflicto, se lo impulsa como si se pudieran sacarse ventajas”
“La Defensoría deberá tener un rol clave de mediador, facilitador e intermediario para acercar posturas muy diferentes en la sociedad. Queremos poder adelantarnos a que las ordenanzas salgan con la menor vulneración de derechos posibles y la ejecución de las normativas vayan en el mismo sentido. Hay que tener mucha convicción y firmeza en su misión en defensa de los ciudadanos”, argumentó.
El nuevo Ombudsman manifestó que “la Defensoría está muy bien considerada y eso hay que cuidarlo”
“El defensor saliente nos hizo un informe sobre las ventajas y debilidades de la Defensoría y el lugar tiene dificultades por su ubicación y el acceso a través de una escalera. E s un tema para analizar”, adelantó.