A dos años del femicidio – “Mis sospechas siempre fueron hacia el padre de Mónica, que había abusado de nosotras”

“Mis sospechas siempre fueron hacia el padre de Mónica. Yo fui abusada por él. En la investigación también conocí que mi hermana había sido abusada por su padre a los 5 años”, expresó Soledad, hermana de Mónica Ordóñez.
“Han pasado dos años sin certezas. Al principio culparon a dos personas inocentes y la causa se sigue llamando Grassano y Funes. Por todo lo que había causado la muerte de mi hermana buscaban encontrar rápido a alguien”, advirtió en diálogo con Telediario Primera Edición.
Soledad sostuvo que “Mónica sigue siendo muy acompañada por las mujeres” y resaltó: “Esto demuestra nuestra vulnerabilidad ante la sociedad. Vivimos desprecio, discriminación, olvido, descuidos y, a veces, nuestro final llega de esta manera, con la muerte. Faltan cambios en la Justicia y la sociedad”
“Tenemos el ADN pero no sabemos a quien pertenece. Cuando se investigó al novio de Mónica yo tenía dudas, pero me equivoqué. El era inocente. Ahora se apostó a un rumor con resultados negativos. Dos años pasaron y no pueden encontrar a quien mató brutalmente a mi hermana, aunque ella dejó pruebas en su mano cuando en su defensa se quedó con los cabellos. Ella luchó y le dejó al fiscal las pruebas. Cuando voy a la fiscalía me muestran pilas de papeles y pruebas, me dicen que trabajan, pero como ciudadana no veo resultados”, manifestó.
Y agregó: “Mis sospechas siempre fueron hacia el padre de Mónica. Yo fui abusada por él. En la investigación también conocí que mi hermana había sido abusada a los 5 años. A pesar de que dijimos que habíamos sido abusadas por el padre, la Justicia lo aceptó como querellante. Cuando murió Mónica, perdí todos los miedos, llevé la verdad a la Justicia y lo denuncié por lo que sufrí de niña. Les pedí, además, que mis hermanas más chicas se quedaran conmigo, y lo aceptaron”.
“La Justicia le había dado el cuidado de Mónica al padre porque ella sufría esquizofrenia. Supuestamente la llevaba al médico y le tenía que dar los remedios. La enfermedad es terrible, es muy complicada, no puede haber malos cuidados”, subrayó.
La hermana de la víctima admitió que “antes creía en la Justicia” y destacó que, “a los que trabajan allí tienen que aprender a explicar a la sociedad los procedimientos”.
“Nunca me habían dicho que demorarían un año en tener un ADN. El fiscal habla de mí como un ignorante y me da cátedra. Pera la Justicia tiene que unirse con el pueblo y explicar las leyes que  te amparan”, argumentó.