“Los vecinos deciden sobre situaciones que los funcionarios no vemos o no priorizamos”

“Los vecinos deciden sobre situaciones que los funcionarios no vemos o no priorizamos”, afirmó a Póster Central Guillermo De Rivas, secretario de Gestión y Modernización, quien defendió el aporte del presupuesto participativo en los cuatro años de gestión.
“Sumamos proyectos sociales y comunitarios, para que no todo sea obra pública. La participación se multiplicó en cuatro años, la gente quiere elegir”, resaltó.
De Rivas afirmó que “surgieron situaciones que nos llevaron a corregir acciones”.
“La gente pasa por el cuartel de Bomberos en Banda Norte y es razonable que se pregunte porque lo ve inconcluso. Por eso hemos decidido que los fondos van a propuestas que se concluyen con los fondos aportados”, admitió.
Para De Rivas, “fue muy acertado sumar a los jóvenes en el Presupuesto Participativo para que asuman un rol de compromiso con los otros y con la ciudad “
“Los fondos públicos son del Estado y entendemos que su destino no lo debe decidir solo el intendente sino que se debe ampliar el marco de discusión, con los vecinos como parte. Ellos pueden resolver sobre situaciones que los funcionarios no vemos ó no priorizamos”, indicó.
El funcionario sostuvo que “el día en que se diga que por la crisis no se destinarán fondos, la gente dejará de creer y el presupuesto participativo no seguirá”
“La decisión del intendente (Juan Manuel) Llamosas es priorizar el financiamiento. Es verdad que algunas propuestas no se han concluido pero no es por falta de fondos, sino por cuestiones técnicas”, aseveró.

Radiografía

Pensar que el presupuesto participativo representa un modelo de la ciudad resulta, al menos, pretencioso. Los proyectos pueden aspirar a un nuevo cuartel de Bomberos ó limitarse a que haya nomencladores legibles en las calles del barrio. En cualquier caso, representan la decisión política más aplaudida por el gobierno de Juan Manuel Llamosas.
La gente quiere participar y no solo delegar en los funcionarios la resolución administrativa de los fondos públicos. El monto destinado a la propuesta aparece exiguo en comparación a la totalidad del presupuesto municipal, pero alcanza una alta relevancia política. En solo cuatro años, la participación de votantes creció en más del 300 por ciento y también se multiplicaron las iniciativas que se sometieron a la elección popular. El resultado es la consecuencia de una mayor capacidad de movilización con propuestas que implican poca resistencia y promueven cambios posibles. Es un escenario en el que pueden confluir un centro asistencial para perros y gatos callejeros ó un móvil odontológico para asistir las necesidades de los sectores más vulnerables.
De los 42 proyectos elegidos en 2017, el más demorado es la creación de señalética para ciegos y disminuidos visuales que solo tiene el carácter de “iniciado” y el SUM del Centro Integrador de Calasanz que sigue en Ejecución. La radiografía del estado de cada propuesta, que puede observarse a través de la página oficial del municipio, revela la heterogeneidad de elecciones. Fueron concluidas la ciclovía en Reforma Universitaria y los centros deportivos en San Eduardo y Castelli, mientras se destinaron dos millones de pesos al todavía inconcluso Destacamento de Bomberos en el sector del Viejo Mercado. La obra requería de otros aportes que la institución no posee, en medio de una crisis financiera por la falta de subsidios y la suba de costos de funcionamiento. Ese mismo año se aprobó el castrador móvil que tuvo una fuerte aceptación en los barrios, se construyó un jardín de infantes, fue intervenido el lago Villa Dalcar y se impulsaron iniciativas de concientización sobre diabetes, embarazo adolescente y adicciones.

Un año después, 45 propuestas alcanzaron la aprobación. Del total, 7 siguen en ejecución (SUM de la Nueva Vecinal Argentina, seguridad sector de viveros, reforma de la clínica veterinaria del Parque Ecológico, circuito deportivo en Alberdi, ciclovía en ruta 30, perforación de agua en Castelli y ciclovía en la Avenida Godoy Cruz) y dos, están apenas iniciadas (bicicletas públicas para recorrer la ciudad y las garitas recuperadas por recicladores)
El municipio asumió como proyecto “emblemático” la puesta en marcha del trencito del Parque Sarmiento, con un acto de inauguración que sumó a miles de riocuartenses.
Además, se sumaron iniciativas propuestas por los jóvenes como el Parkour Park, el programa de enseñanza de oficios, talleres de Rap, jóvenes al volante, el wifi gratis en Plaza Roca, el matiné para chicos de entre 12 y 16 años y hasta un proyecto de robótica para “jugar con drones”
Los 35 millones de pesos destinados al Parque Sarmiento incorporaron parte de las propuestas de la gente y se avanzó en la recuperación del viejo Hospital Cabrera (Centro de Salud), que apunta a ser una de las obras a las que apostará Llamosas en su campaña por la reelección.

En 2019, fueron 39 los proyectos aprobados: 13 aún están en ejecución y otros 10, solo fueron iniciados. Entre los concluidos, aparecen los puestos de reciclado, el festejo por el día del Estudiante, la colocación de semáforos en calle Guzmán y la instalación de cámaras de seguridad en la ciudad. Aún siguen en obras, la pintada de murales en diferentes barrios, los árboles tecnológicos en Plaza Roca y el Parque Sarmiento (similar al que funciona en Plaza Olmos) y la mejora ambiental de la costa norte del río. El año pasado, sumó numerosas propuestas ligadas a lo medio ambiental y los vecinos pusieron especial atención al estado del arbolado y la necesidad de sumar pulmones verdes a la ciudad.
Continúan en un estado de “inicio” las ciclovías en el centro, el mercado barril móvil de alimentos, el Hogar No estarán solos para personas con discapacidad y la iluminación sobre paradas de colectivos, entre otros proyectos.
El sur de la ciudad aguarda que se incorporen los 2 millones 500 mil pesos prometidos para una plaza “sustentable e interactiva” en la polémica Manzana 48. El lugar continúa como una postal histórica del olvido, con obras inconclusas y el debate sobre el futuro de los terrenos de la ex Aceitera que los propietarios decidieron poner en venta.
La inauguración del Galpón Blanco en el sector del Andino fue una de las apuestas más importantes de un sector integrado a la urbanización del centro de Río Cuarto y su conexión con Alberdi.

En el 2020, la polémica se generó por el proyecto más votado: el centro asistencial para caninos y felinos callejeros, que las organizaciones en defensa de los animales consideran clave para la salubridad. También se generó el pedido de un Centro Odontológico Móvil y fueron promovidos espacios públicos para la actividad física.
El tránsito para los peatones en el centro fue otra clave de preocupación y los riocuartenses parecen coincidir con la postura del municipio de recuperar edificios públicos. En este caso, se revalorizará el Viejo Mercado.
En Alberdi surge más claramente la incidencia de la crisis social y la desigualdad. Los proyectos a impulsar son los cursos de oficios, la inclusión a través del deporte y la promoción de talleres educativos.
En el presupuesto joven, hay reclamos por dispenser de agua calientes, árboles tecnológicos, cursos de capacitación y competencias de rap y trap.
42 fueron las propuestas elegidas entre más de 900, tras el voto de 14.281 personas en tres circuitos, a los que se incorporó el sufragio de los más jóvenes.
Ningún proyecto podría en si mismo plantearse como un cambio radical para Río Cuarto. Mucho menos podría implicar un módelo ó perfil de ciudad. Pero constituyen un sistema de participación efectivo y una señal de alerta sobre necesidades que los funcionarios no vieron hasta el momento de la votación.