“Éramos niñas, los abusos ocurrieron en la Universidad y nos provocaron miedo y humillación, hoy queremos Justicia”

“Todo es una tortura constante, desde que tengo 13 años. El “querido” profesor Mario González, con llegada a los padres por ser un buen amigo y consejero, era en realidad un violador”, afirmó Cecilia, una de las víctimas que denunció al docente universitario por abuso sexual.


En un crudo relato con Póster Central, la mujer recordó que González “abusó sexualmente de mi en reiteradas ocasiones”. “Tuve que guardármelo porque esta persona amenazaba con matar a mi mamá. Llegaba a mi casa y le hacía creer a mi madre que me protegía por llevarme a mi vivienda. Se sentía a comer con nosotros después de haberme violado”, relató.
Y recordó “Yo jugaba al hockey y él abusaba de mis compañeras. Me violaba dentro del campus de la Universidad y me obligaba a quedarme fuera del horario del entrenamiento. Mi papá nos había abandonado y mi mamá trabajaba todo el día. El se aprovechaba de esta situación y mi madre se siente culpable. Yo tenía terror de que le hiciera algo a ella”.
“Esto ocurrió durante 3 años, empecé a tener úlcera y mi mamá me llamaba a especialistas. Era todo lo que me estaba guardaba. Un día dejé de jugar y nadie lo entendía”, destacó.
Cecilia manifestó que al llegar a su adultez se incorporó laboralmente en la parte administrativa en Deportes de la Universidad y aseguró que “nunca hubo un apoyo de las autoridades anteriores a lo que nos había pasado”.
“Un día llegó un papá a decir que Mario González había manoseado a su hijo. Me desesperé porque sabía que era verdad y llamé al secretario de Bienestar y el subsecretario de Bienestar para contarles que era verdad. Pero se rieron de mí. Aunque sabían que yo era una víctima de Mario González, lo pusieron a trabajar como administrativo en el mismo lugar donde yo trabajaba”, lamentó.
Y agregó: “Un día este tipo se acercó y quiso hacerme masajes. Como no aguantaba más, le pegué una cachetada y me descompuse. Nadie hizo nada, nadie me contuvo. Recibí burlas de mis compañeros y de las autoridades de la Universidad. No hablo de todos, pero sí de algunos que lo encubrieron y le pagaron su sueldo todos los meses”.
“González iba a todos los días en bicicleta en el campus, nunca le prohibieron el ingreso a la Universidad. Se acercaba constantemente, todo el tiempo, a donde estaban las chicas. No dejó de ir nunca”, advirtió.
Cecilia admitió que “hasta el día de hoy tengo miedo, no puedo vivir tranquila con mi familia, y este tipo anda como si nada”.
“No puedo creer que esté libre. Nunca sabemos si este tipo puede volver a hacernos algo como me violó a los 13 años. Decidí hacer mi primera denuncia en la secretaría de género del viejo Hospital porque no confiaba en las autoridades anteriores de la Universidad. Hoy quiero agradecer a las nuevas autoridades que me escucharon y me supieron comprender, me dieron la contención que necesitaba”, resaltó.
La mujer expresó que “en un momento me sacaron del Jardín Vera Peñaloza, donde trabajaba, y me humillaron”. “Me dijeron que yo podía hacerle algo a un niño porque había sido violada. Esto fue denunciada en el área de Trabajo”, señaló.
“Son muchas más las víctimas, que hoy son mamás, tienen marido y se sienten humilladas, que no pueden hablar. No todas las víctimas estamos preparadas para realizar una denuncia. Amo a la Universidad, son determinadas personas las que hicieron esto. Éramos unas niñas, los abusos ocurrieron en la Universidad, teníamos mucha vergüenza. Nos dejaron miedo y humillación, pero tomamos coraje y ahora queremos Justicia”, reflexionó.