Polémico comunicado de la Iglesia tras el suicidio de un cura acusado de abusos

El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Tucho Fernández, afirmó que el sacerdote Eduardo Lorenzo, acusado de al menos cinco abusos sexuales a niños y adolescentes, “se quitó la vida después de largos meses de enorme tensión y sufrimiento”.

Fernández pidió a los feligreses católicos en un comunicado “unirnos en oración por él, para que el Dios de la vida lo reciba en el amor infinito”.

“El mismo Señor nos ayudará a comprender algo en medio de este misterio oscuro, y nos enseñará algo aún a través de este dolor. Los abrazo a todos con afecto en Cristo”, afirmó Fernández.

Lorenzo se suicidó anoche de un disparo en la oficina de Cáritas en La Plata, donde residía, informó la Policía.

La jueza Marcela Garmendia había librado ayer una orden de detención de Lorenzo por cinco casos de abuso sexual, pero un recurso de eximición de prisión presentado por la defensa del religioso evitó su arresto, lo que fue calificado como “un escándalo” por el abogado querellante Juan Pablo Gallego. 

El recurso había sido rechazado en primera instancia por la jueza pero la defensa del sacerdote apeló a la Cámara, por lo que no se había resuelto aún la detención.

Quien era Lorenzo

Lorenzo, ex capellán del Servicio Penitenciario bonaerense, gozaba de una licencia y estaba alojado en una dependencia de Cáritas, apartado del contacto con adolescentes, tal como lo dispuso el Arzobispado de La Plata.

El sacerdote estaba acusado de corrupción de menores y abuso sexual de al menos cinco adolescentes entre 1990 y el 2008, en una causa que investigaba la fiscal de la La Plata, Ana Medina, quien había pedido la detención del cura a la jueza de Garantias platense, Marcela Garmendia, según informó Página 12.